Chiapas/ Nacional: Los campamentos de semiesclavitud de los jornaleros indígenas

@Tlachinollan

De acuerdo con el Centro de Derechos Humanos de la Montañan Tlachinollan, en México cerca de 3 millones de personas se desempeñan como jornaleros y jornaleras en los campos agrícolas de occidente y norte del país. Son trabajadores migrantes que deambulan por el país en condiciones sumamente precarias. En todo su peregrinar son tratados como seres sin derechos, que son víctimas de engaños, abusos, maltratos, atracos, violencia física y sexual. Muchas personas jornaleras son de comunidades indígenas y salen de su comunidad de origen con la promesa de contar con un trabajo y un salario a cambio del uso de su fuerza de trabajo.

El Centro expuso el caso de Silvia, originaria de una comunidad indígena de Chiapas. Ella tenía 10 años cuando salió de su comunidad junto con su familia, llegaron a trabajar en la cosecha de pepino en Culiacán, de ahí migraron a otros estados. Con el paso del tiempo se vio obligada a dejar de hablar el tsotsil, y aunque tiene un español fluido y lo comprende, esto no ha evitado que enfrente dificultades, abusos y violencias. Silvia y su familia son el ejemplo encarnado de las violencias que entrecruza el neoliberalismo económico para sostenerse y reproducirse.

Los salarios que perciben no compensan el uso de su fuerza de trabajo que es abaratada por un mercado que coloca a las mujeres como asalariadas sin garantizarles mejores posibilidades laborales, y se agudiza cuando son migrantes, indígenas, madres solteras. La invisibilización del trabajo de las mujeres jornaleras indígenas es la norma, y eso fomenta que se originen todo tipo de abusos, que se incumplan y violenten sus derechos, informó Tlachinollan.

Ninguna autoridad vela por los derechos de los trabajadores agrícolas. No hacen inspecciones en los campos, y lo peor de todo es que no cuentan con un registro confiable de los dueños que operan estos ranchos en la república mexicana. “El acompañamiento que hacemos como defensoras y defensores de derechos humanos es insuficiente porque requiere contar con datos fidedignos en los campos agrícolas. Además de que es difícil acceder a estos lugares. Es una tarea imposibles documentar las violaciones a sus derechos como trabajadores”, expresó el Centro de Derechos Humanos de la Montaña Tlachinollan.

En este sentido, los diarios, reportes e imágenes que varios jornaleros y jornaleras elaboran en sus pocas horas de descanso son muy significativos, porque en ellos vemos reflejados los tratos discriminatorios, la sobreexplotación laboral, el abuso contra las mujeres, el miedo que existe para denunciar y reclamar sus derechos.

Para más información:

Diarios de campo de jornaleros indígenas (Pie de Página, 8 de agosto de 2022)

Diarios de campo de jornaleros indígenas (Centro de Derechos Humanos de la Montaña Tlachinollan, 10 de agosto de 2022)

Jornaleros: Los olvidos de la 4T (Centro de Derechos Humanos de la Montaña Tlachinollan, 26 de abril de 2022)

Las «otras violencias» que enfrentan las Mujeres Indígenas Jornaleras en México (Centro de Derechos Humanos de la Montaña Tlachinollan, 10 de marzo de 2022)

Para más información de Sipaz:

Nacional/Guerrero: Demanda Conapred a Consami fijar salario mínimo para jornaleros. (2 de diciembre de 2020)

Guerrero/Internacional: difícil situación para migrantes y jornaleros que se queden donde fueron o intenten regresar (20 de abril de 2020)

Nacional: La Red Nacional de Jornaleros y Jornaleras (REJJA) llama para obtener mayor información y apoyo hacia los trabajadores respeto al riesgo por el coronavirus (26 de marzo de 2020)

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