El 25 de Noviembre se celebra el “Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer”, una fecha conmemorada por l@s militantes en favor de los derechos de la mujer desde 1981, e instituida por la Organización de las Naciones Unidas (ONU) en 1999. En este día y en muchas partes del mundo se realizan eventos, mítines y marchas para pedir prestar mayor atención sobre la situación de violencia que padecen las mujeres.
En Chiapas, este año, el 24 de noviembre, se juntaron mujeres de diferentes organizaciones en un foro para analizar y compartir las situaciones de violencia experimentadas por las mujeres. Al día siguiente, unas 150 mujeres, mayoritariamente de las comunidades indígenas y campesinas, así como miembros de sindicatos, marcharon en la capital chiapaneca, Tuxtla Gutiérrez. Se pararon en frente del congreso estatal exigiendo que se escuche “nuestra voz de reclamo y de exigencia, ante la gravedad de la situación que estamos viviendo, especialmente las campesinas, las indígenas y las sindicalistas”. Su pronunciamiento denunció: “La pobreza y marginación extremas, reflejo de la desigualdad y la violencia del sistema nos ha colocado en estados de permanente angustia, enfermedad, dolor, y hambre, sobre todo porque se han reducido nuestros ingresos significativamente y los precios de los productos básicos se han incrementado sin control alguno”. Enfatizaron: “En la privatización, el despojo y la comercialización de nuestras tierras vemos la causa principal de nuestros problemas en el campo. Al no ser propietarias las mujeres no hemos podido impedir las ventas de las tierras que nos dejan desamparadas a nosotras y a nuestros hijos.” Finalmente explicaron su decisión de marchar en Tuxtla Gutiérrez en estos términos: “Por la situación extrema a la que hemos llegado hemos decidido, como protesta, marchar en la capital del Estado para hacer saber al gobierno, de viva voz y directamente nuestras exigencias para que cumpla con su obligación de darnos seguridad y garantizar una vida digna para toda la población”.
En San Cristóbal de Las Casas, varios otros colectivos de mujeres realizaron otra marcha-mitín. Denunciaron: “Es de sobra conocido que la violencia feminicida se exacerba en contextos de militarización y guerra. Nuestro país sigue registrando altos niveles de asesinatos de mujeres en todos los ámbitos, sea en su propia casa, sea en el fuego cruzado de los retenes militares, sea a consecuencia de conflictos políticos históricos, sea a consecuencia de la pobreza y el hambre”.
Sus demandas incluyeron:
- “El cese al terrorismo de estado de Calderón que sacude al país desde hace cuatro años, incrementando la violencia política y feminicida contra las mujeres.
- El castigo a los responsables intelectuales y materiales del asesinato de nuestra compañera Bety Cariño, que a pesar de estar plenamente identificados no han sido detenidos y enjuiciados.
- Que el estado asuma su responsabilidad ante la sentencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos por el feminicidio de tres jóvenes en Ciudad Juárez, Chihuahua, conocido como el caso “Campo Algodonero”
- El cese a la persecución y hostigamiento en contra de luchadoras sociales y defensoras de derechos humanos, en particular contra Margarita Martínez, amenazada de muerte el día de ayer.
- El cese a toda violencia sistemática contra las mujeres ocasionada por las desigualdades estructurales características del sistema patriarcal, capitalista, racista, clasista y lesbofóbico”.
Para más información:
Comunicado 25 de noviembre (Comunicado del 25 noviembre 2010 en Tuxtla Gutiérrez)
Conmemorarán día de lucha contra la violencia hacia las mujeres (Péndulo de Chiapas, 26 de noviembre)
Pronunciamiento Público (Marcha Mundial de las Mujeres Chiapas, 25 de noviembre de 2010)
Más información de SIPAZ:
Chiapas: Encuentro de Mujeres en Resistencia y Esperanza para defender nuestra Madre Tierra y el Territorio (10 noviembre 2010)

Escrito por SIPAZ 



El 8 de noviembre del 2009 a las 3.30 horas de la madrugada en la ciudad de Comitán, varios cuerpos policiacos allanaron, con uso desproporcionado e indebido de la fuerza pública, la casa de Adolfo Guzmán Ordaz (integrante de la organización civil Enlace Comunicación y Capacitación), de Margarita Guadalupe Martínez Martínez y de su familia.Días después, tras denunciar los hechos pública y penalmente, la familia recibió amenazas de muerte y hostigamiento. En febrero de 2010,Margarita Martínez fue víctima de los delitos de privación arbitraria de la libertad, tortura y amenazas de muerte para que desistiera definitivamente de la denuncia penal.
