
Movilizaciones y acciones se llevaron a cabo el sábado 10 de abril en el marco de la conmemoración del asesinato de Emiliano Zapata, general del Ejército Libertador del Sur durante la Revolución Mexicana, quien fue asesinado el 10 de abril de 1919 en Chinameca, Morelos.
Integrantes del Consejo Nacional de Organismos Rurales y Pesqueros llegaron al Zócalo del Distrito Federal por la tarde del día 10, concluyendo de este modo la Marcha Caravana Chiapas-México por la Dignidad y el Respeto de los Pueblos, que se inició el primero del mes en Tuxtla Gutiérrez. Llegando al Zócalo, miembros de la marcha exigieron la liberación de los presos políticos y la implementación de “un nuevo modelo económico, político y social para el país, con políticos honestos y comprometidos con el pueblo.” En particular, las agrupaciones del Consejo demandaron restablecer el derecho constitucional a la propiedad ejidal que se debilitó con las reformas neo-liberales en la última década del siglo XX, así como frenar la criminalización de la protesta social y los asesinatos de periodistas y líderes sociales. Por su parte, el representante Fernando Lima del Sindicato Mexicano de Electricistas (SME) destacó que “en el México de hoy, como en el de hace 100 años, las demandas son las mismas. Las prácticas del porfiriato [es decir, el periodo de la dictadura de Porfirio Díaz, que tuvo lugar anteriormente a la Revolución] son reproducidas por el calderonismo: intenta dominar al pueblo con los militares y los medios de comunicación. Si no hacemos algo, penosamente vamos a llegar a lo mismo que hace una centuria.”
El mismo día por la mañana, integrantes del colectivo de mujeres Tejiendo Resistencia, adherentes a La Otra Campaña convocada por el Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN), tenían previsto un evento titulado “Zapata vive en la lucha de los pueblos” en el mismo Zócalo del D.F. Miembros del colectivo denunciaron que la policía capitalina les negó entrar al Zócalo al no haber solicitado los permisos requeridos. Los participantes en el evento intentaron continuar con el evento, comentándoles a las policías presentes que “no [tenemos] por que pedir permiso para ejercer nuestros derechos políticos y sociales.” El enfrentamiento continuó, según las mujeres de Tejiendo Resistencia, con golpes y jaloneos por parte de la policía en contra de ellas. Denunciaron también que la policia intentó detener a un integrante del Colectivo de Abogados Zapatistas (CAZ).
Paralelamente, se realizaron manifestaciones en los estados de Michoacan, Guanajuato, Chiapas, y Oaxaca, tanto como conmemoraciones en Suiza y Francia. En Francia, los participantes destacaron que “Cien años después [de la Revolución], ¡nada ha cambiado! El dinero y la arrogancia del poder continúan gobernando México y para satisfacer al capital internacional, los logros revolucionarios de a principios de siglo se desmantelaron […]. La reforma agraria es oficialmente abandonada y la tierra se vuelve un bien vendible. El Estado mexicano continua persiguiendo a los rebeldes. La corrupción y el clientelismo gangrenan toda la vida política.”
En cuanto a la conmemoración en Chiapas, se realizó un bloqueo de la autopista San Cristóbal-Tuxtla Gutiérrez por parte de integrantes del Movimiento Campesino Regional Independiente (MOCRI) exigiendo la liberación de su compañero Francisco Jiménez Pablo, detenido en el D.F. por elementos de la Procuraduría General de la República. Por su parte, la Organización Proletaria Emiliano Zapata (OPEZ) llevó a cabo un bloqueo de la carretera San Cristóbal-Comitán en protesta de la subida de los precios de los combustibles. En Oaxaca de Juárez, integrantes de la sección 22 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) y miembros de la Asamblea Popular de los Pueblos (APPO) realizaron una manifestación cerca de la estatua de Zapata.
Por otro lado, Imelda y Lucrecia Zapata Espinosa, nietas del general Zapata, lamentaron durante una manifestación que se dio en la Plaza Revolución de Cuautla, Morelos—donde se ubican los restos de Zapata—que todavía no se habían realizado los ideales de la Revolución Mexicana, comentando que “ahora pocos tienen sus tierras, otros no tienen ni dónde sembrar, y peor aún, ni dinero para ello, menos para comprar los alimentos del día, y el gobierno no nos ayuda en nada.” Por su parte, Imelda enfatizó que, debido a la realidad que enfrentan los pueblos mexicanos hoy en día, no había para festejar el presente, aunque sea el centenario de la Revolución y el bicentario de la Independencia.
El mismo día se publicó un editorial en La Jornada en el que los editores del periódico enfatizaron que el aniversario se daba en “una situación de desastre en el campo mexicano.” Destacaron que los 18 años que han pasado desde el inicio de la “contrareforma” que promovió el entonces-presidente Carlos Salinas de Gortari en preparación del TLCAN (Tratado de Libre Comercio de América del Norte) han visto “la profundización del abandono del campo y el empeoramiento de las condiciones de vida de sus habitantes; el desmantelamiento de los apoyos estatales a la pequeña producción y al consumo interno de alimentos, y la concentración de las partidas presupuestarias destinadas al sector agrícola en un reducido grupo de grandes exportadores.” El resultado, dicen los editores, ha sido “[la] destrucción del tejido social en general.”
Por su lado el presidente Felipe Calderón visitó a Chinameca, lugar del asesinato. Allí, inició su ponencia diciendo que “los principios, los valores, los ideales y el legado de Zapata siguen vigentes y deben ser la tarea a seguir para todos los mexicanos.” Notando que “es hora de cambiar a fondo,” enfatizó Calderón que “[l]a mejor manera de honrar la memoria de Emiliano Zapata” sería “pasar de la lógica de los cambios posibles a la lógica de los cambios profundos y necesarios.” También dijo que “[a]l grito de Tierra y Libertad se alzó en armas contra la arbitrariedad y la injusticia, contra el atropello de derechos y la desigualdad social”. Eso se podría contrastar con lo que dijo Martín Negrete Rodríguez, dirigente de la Unión Campesina Obrero Popular Independiente en Irapuato, Guanajuato, en el marco del aniversario en Irapuato: la situación social del pueblo mexicano en general podría dar luz a una revolución nueva.
Para más información:
Grupos campesinos y indígenas demandan nuevo model ecónomico, político y social (La Jornada, 11 de abril)
Hostigamiento y represión contra el acto en el Zócalo del 10 de abril (Enlace Zapatista, 13 de abril)
Conmemorando el 10 de abril en París y Berna, Suiza (Enlace Zapatista, 11 de abril)
Los ideales de la Revolución no se han cumplido, lamentan nietas de Zapata (La Jornada, 11 de abril)
Emiliano Zapata y la ruina del campo (La Jornada, 10 de abril)
El Presidente Calderón en la Ceremonia Cívica Conmemorativa al XCI Aniversario de la Muerte del Gral. Emiliano Zapata Salazar (discurso, 10 de abril)