Según organizaciones no gubernamentales, la ejecución de un programa forestal contra el cambio climático en Chiapas supone una amenaza para los pueblos indígenas que habitan en ese territorio.
México es uno de los ocho proyectos piloto del Fondo Cooperativo para el Carbono de los Bosques (FCPF, por sus siglas en inglés), una alianza de 28 países, organismos no gubernamentales e internacionales para apoyar la reducción de emisiones causadas por la deforestación y la degradación forestal. Al término de la 16 Conferencia de las Partes de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático (COP 16), desarrollada en diciembre pasado en Cancún, la comunidad internacional llegó a un acuerdo sobre la aplicación de un nuevo esquema de REDD, conocido como REDD+. Bajo este proyecto, México recibirá 3,6 millones de dólares al completar su proceso de aplicación, según el último reporte del Fondo emitido en febrero.
REDD (Reducción de Emisiones por Deforestación y Degradación) es supuestamente un programa para evitar la emisión de gases con efecto invernadero provocados por la deforestación, pagando con bonos de carbono a las compañías para que deforesten un poco menos. O a las comunidades, para que técnicos foráneos certificados les hagan un plan de manejo, que en la práctica significa que no pueden usar el bosque y pierden autonomía sobre el territorio.
Para las empresas es un tremendo negocio, porque pueden seguir contaminando y además revender parte de los bonos a un precio mayor a otras empresas. O sea, no les cuesta nada y burlan las leyes ambientales. De ese modo, podrían incluso aumentar la deforestación y además cobrar REDD, alegando que con ello deforestan menos de lo proyectado.
Es parte de lo que se pretende hacer en las selvas y bosques de Chiapas: vender a trasnacionales el carbono que absorben los bosques y para dar garantías a este negocio, desalojar a las comunidades del bosque, idealmente desplazándolas para engrosar otro programa del gobierno, las llamadas Ciudades Rurales Sustentables (CRS). Ya desplazados, la oferta del gobierno de Chiapas es que se ocupen de las plantaciones para biocombustibles. O también, con la excusa de pagar una modesta suma a las comunidades para cuidar el bosque, en realidad se les despoja del manejo del territorio.
Kin García, subcomisario de Nahá, Selva Lancadona, explica que cuando supieron que el REDD+ era para cuidar la vegetación, la comunidad decidió participar. “Este programa es para cuidar las selvas e intervienen los 52 comuneros. Nos dividimos en grupos para vigilar la vegetación, hacemos recorridos, vamos por un lado, por otro. Si no hay nada regresamos. Mis papás, mis abuelos, nos dejaron como herencia las selvas“. Pero plantea otro problema: “Si hay enfermo hay que ir a Palenque, porque aquí la clínica está cerrada, el médico no llega todos los días. Ahora hay ambulancia, pero no se puede dar atención“. “La clínica está vacía, sin medicina. Si hay calentura, diarrea, o cualquier enfermedad, no hay con qué curar“.
En marzo de 2011, la organización Global Justice Ecology dieron una alerta a la acción sobre el retiro de los servicios de salud en la comunidad Amador Hernández en avance del REDD+. “Desde nuestra perspectiva como periodistas, tenemos la responsabilidad de reportar la verdad como la hemos descubierto. Desde nuestro compromiso a la justicia social, tenemos la responsabilidad de compartir esta alerta a la acción, abajo, para cumplir con la solicitud de la asamblea comunitaria de Amador Hernández”, denunciaron.
Por otro lado, Miguel García, coordinador general de Maderas del Pueblo del Sureste, declaró: “Están desconociendo los derechos de los otros pueblos que han sido hostigados y desalojados. Ya no tendrían ni tierra ni empleo, pues con el mecanismo REDD no podrán sembrar milpa, so pena de perder los beneficios económicos“.
Para más información:
REDD, la brecha lacandona y nuevas formas de despojo, La Jornada, 23 de abril de 2011
Plan antideforestación suscita temores entre indígenas, IPSNoticias, 6 de mayo de 2011
Chiapas: REDD Alert–Urgent Action Needed (incluida traducción en español), Global Justice Ecology, mayo de 2011
Denuncia pública, Oficio de Papel, 16 de mayo de 2011
La Selva Lacandona, reserva del mundo, Vanguardia, 17 de mayo de 2011
Para más información de SIPAZ:
Chiapas: Denuncia desde Amador Hernández sobre salud gubernamental como “instrumento de contrainsurgencia”, 9 de abril de 2011

Escrito por SIPAZ 




